En este país la apatía y la indiferencia a los temas importantes son la constante diaria.Los jóvenes que antaño enfrentaban al ejército y a la policía corrupta, denunciaban las injusticias del sistema ellos son ahora adultos apáticos.
La juventud actual está más interesada en el nuevo disco de interpol o mago de oz, del más reciente videojuego que de manera sintética te hace un guitarrista o músico famoso, se interesan en la novela de las cuatro de la tarde, de las series de T.V. importadas, de los celulares, odian los libros y la escuela les parece aburrida.
Esos jóvenes de antes, son hoy los padres, los abuelos de estos nuevos chavos homo videns, son quienes prohíben las drogas, aunque antes las hayan probado, son quienes fomentan (sin querer quizá) la apatía de sus propios hijos.
Junto a este triste panorama proliferan seres humanos totalmente poderosos quienes tienen el poder de hacer con tu vida y con la mía lo que les venga en gana, son quienes nos proveen de drogas, entretenimiento, trabajo, comida y en sus manos tienen tu porvenir. Es cierto que cada quien es dueño de su futuro y lo construye día a día, pero es esta gente quienes crean las condiciones para que tu tengas todo lo anterior, es decir, bienestar.
Ellos son la clase política, la clase pudiente, acomodada, esta clase esta en todo el mundo, 400,000 de ellos existen en nuestro país, es decir menos del cuatro por ciento de la población del país, se conocieron en sus escuelas, fueron amigos de la infancia, vecinos y amigos desde tiempos de la colonia, algunos de ellos llegaron de otros países huyendo de la justicia, de la guerra y algunos de ellos hacen algo bueno por este país, ofrecen fuentes de empleo, otros son intelectuales etc.
Pero dentro de ellos hay quienes son criminales, narcotraficantes, defraudadores y otros sonpolíticos. De esta clase privilegiada nacen los más bajos vicios y depravaciones al mismo estilo que el Marqués de Sáde denunciaba en sus libros que ellos son la clase pudiente, la clase privilegiada y la clase política mexicana.
Es la misma oligarquía que hoy después de otros tres años vienen a pedirnos el voto, el voto para seguir manteniendo sus guerras internas de intereses. No es raro ver a un priista en el PAN, en el PRD o en cualquier otro partido pequeño, son los mismos jugadores en un draft político trianual, preparandose para darle la puñalada por la espalda a su viejo amigo (si, hablo de la familia de De la Madrid lamiéndole la suela del zapato a la familia Salinas de Gortari, hablo de Felipe Calderón y de Andrés Manuel López Obrador y un largo etcétera.) son los mismos buscando el botín de tus impuestos, lo que te quitan por tu trabajo duro y honesto, que debería ser gastado en programas de salud, educación, seguridad que a ti te hacen falta, pero que sin embargo no existen o son de mala o pésima calidad.
Muchos de estos individuos estudiaron en la ibero el ITAM otros de ellos en la UNAM (los pocos y los más viejos), Harvard, Cambridge o alguna otra universidad particular extrajera y gastan el dinero de usted en drogas (Carlos Hermosillo, adicto a la cocaína por ejemplo) trata de blancas, prostitución infantil, (el Gober precioso o sea Mario Marín) en asesinar a sus detractores y denunciantes opositores (Carlos salinas de Gortari, Ulises Ruiz) y demás atrocidades. Esto tiene dos nombres: ROBO Y FRAUDE.
Nuevamente te llaman a votar por ellos, después de decidir por ti como si no tuvieras conciencia de propios actos (un fraude electoral), en seguida de crearte un país violento, de campañas de miedo estilo PRI-PAN.
Tú tienes la opción de votar por porquería rancia o nueva. Tenemos la opción de anular nosotros mismos nuestro voto, lo cual demostraría que ya estamos hartos de todo lo anterior, indicaría que no somos borregos que necesitan un perro asesino guardián, manifestaría la falta de confianza en las instituciones y que somos capaces de organizarnos, nosotros más del 96% de los habitantes de este país, contra menos del 4%, como en tiempo de la revolución francesa cortaríamos la cabeza del monarca opresor, corrupto y vicioso.
Sin embargo existe la contra cara de esta moneda: para que esto funcione tendríamos que anular nuestro voto todas las personas de a pie, los desprotegidos, pues de otra manera no funcionaria, pues ellos tienen gente pagada con el voto asegurado, pueden manipular de esta manera las cifras a su conveniencia y llamarnos ciudadanos indiferentes y conformistas, y ellos quedarían bien parados una vez más.
Ya nos anularon los votos miles de veces ahora solo les ahorraríamos el trabajo. La cuestión es esta: ¿Votar o no votar? yo no quisiera hacerlo, pues sería nuevamente rolar el nombre de las mismas personas en puestos de poder diferentes, ¿Votar o no votar? yo quisiera hacerlo, creo que con gente que aunque robe y no sea del todo honesta pero que le da al pueblo algo que le beneficie, es ganancia.
En este panorama estoy en la duda, creo aun en la democracia, y creo en mi país, no creo en la violencia pero al parecer una vez más, es la única salida o al menos la más segura de certificar un cambio ¿Revolución una vez más? ¿Cambio democrático? no lo sé, debo pensarlo muy bien, y sea como sea, estaré con la mayoría, con el 96% de personas sin un futuro seguro. Decide bien, ¿Votar o no votar? ese es mi dilema...
OHT
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