En México viven más o menos cien millones de personas, de las cuales 300 000 son personas de clase alta, y de este pequeño grupo de prsonas sólo sesenta mil son personas realmente acaudaladas.
No es un secreto que más de la mitad de la población vive en pobreza extrema, y que las condiciones culturales del país son verdaderamente precarias.
Aunque existen universidades públicas, y privadas de gran nivel, la mayoría de los egresados de estas escuelas no tienen el hábito de la lectúra o la afinidad por las bellas artes, además de un arraigo religioso increible.
Aunque existen universidades públicas, y privadas de gran nivel, la mayoría de los egresados de estas escuelas no tienen el hábito de la lectúra o la afinidad por las bellas artes, además de un arraigo religioso increible.
Esto nos da como resultado una sociedad completamente conservadora y discriminatoria, aúnado a una cultura de corrupción incorregible.
Con todo esto quiero llegar a examinar por un momento y de un modo no tan profundo los hábitos de consumo del país, pues como deciá Marx, "la estructura esta dada por la super estructura"; es decir, que los modos de producción- y de consumo, en consecuencia- estan dados por la menera en que nos comportamos -como nuestra educación nos dá a entender-.
Por estos láres, el racismo se nos presenta de maneras variadas, pués, hasta los politicos de derecha dan como "argumentos", a la hora de pedirnos el voto, que elijámos a personas con estudios (esto lo dijo textualmente la candidata del PAN a diputada a la ALDF por mi distrito, refiiriéndose a los candidatos del PRD), se discrimina por razones de étnia (¿Quién no ha oido decir la frase, "hay pareces indio"?), se discrimina por posición social, incluso por color de piel.
Este racismo se da frecuentemente en la clase media, en las zonas urbanas con escaso o mediano ingreso (bueno, no me desenvuelvo muy a menudo con gente high society).
En este panorama, la manera mas fácil de evitar ser víctima de esta discriminación, es ser ostentoso en nuestras pertenencias y proyectar una imágen de estatus diferente al de la mayoría de los mortales.
Esta menera de intentar separase de los demás se da, dependiendo del estatus social, es decír según el sapo es la pedradrada, dependiéndo de la zona o clase social dónde nos encontrémos debemos ir más lejos en la inversión de nuestro escudo protector de racismo; si uno se encuentra en un nivel bajo el gasto sera menor a cuando nos desenvolvémos en un nivel de clase media alta, pero casi siempre esta búsqueda de estatus se sale de nuestro presupuesto.
De esta manera no es tan raro comprender como nos habla el artículo de "El lujo en México" del porque es tan grande el consumo que se hace en este país de atriculos de lujo y también se entiende porque las tarjetas de crédito a nivel nacional se encuentran tan saturadas.
El mercado esta infestado de tiendas que venden en plazos aparatos electrodomésticos de ultima generación, recuerdo hece años, un incendio en un predio dónde las viviendas eran de cartón, ver a la gente salir corriendo, con televisiónes, aparatos de sonido etc. de gama de lujo, muchas veces mejores que los que se veían en las casas de clase media alta.
A mi modo de ver la conquista española y la manera en que la religón católica se arraigó en este país, se creó la sensación de inferioridad, hay un trato distingiudo a todo aquello que viene de otros países, el malinchísmo pués, es un estígma muy gabado en nuestra sociedad.
Los procesos de globalización y de desarrollo en los medios de comunicación hacen que cada vez se arraiguen más y más estos vicios.
Creo que este es uno de los motivos de que no se aprovechan del todo los nicho de oportunidad, pués aunque hay productores nacionales de artícuos de lujo, no alcanzan a competir con las marcas extranjeras, que antaño, maquilaban gran parte de sus productos en nuestro país, es decír, tenemos el Know How, tenemos la materia prima y la posición geográfica, se necesita que el gobierno en vez de cobrar impuestos sacados de la manga, insentive la producción.
Es muy difícil que una marca emergente pueda de manera inmediata crear fuentes de empleo formales y pocicionárse de manera adecuada en el mercado.
Es necesario crear ese espíritu de innovación.
En la universidades lo que podría ser una incubadora de ideas, los proyectos, la mayoria de las veces, se queda en proyectos escolares, pues no existe capital que invierta en ellos a pesar de que muchos proyectos de podrían ser rentables.
Aquí creo que regresamos al tema del malinchismo, pués se apuesta por la importación de maquinaria u otras cosas, en lugar de invertir en insumos nacionales.
En el caso de la industria gráfica, alguna vez leí en una revista, (no tengo a la mano la fuente pero fué en una publicación que se distribuye entre impresores) que en México las artes gráficas no tienen el desarrollo que deberían tener, pués a diferencia de otros países como Brasil, no se desarrolla la maquinária, que abarataría la inversión al fabricarse en el país, por contrario, se importan imprentas de Alemania o Estados Unidos, muchas veces con varios años de uso y atraso tecnológico.
Obviamente no podemos quedarnos sentados a esperar una solución mágica ni por parte de nuestros gobiernos, pues el problema es no es que estos últimos sean malos administradores, el problema es que ellos no administran el país, para nosotros, lo hacen para un círculo pequeño de personas, las sesenta mil personas de las que hablábamos al principio.
Hay áreas oportunidad que no se están aprovechando del todo o estan monopolizadas, esto nos demuestra porque sómos la economia numero doce del mundo, no lo somos por la producción de nuestra industria, los somos por la gente que emigra a Estados Unidos, lo somos porque somos buenos comerciantes, lo somos por la opresión a nuestras clases inferiores.
Actualmente y desde hace nueve años, el país no crece, no se genera riqueza, no hay empleos formales.
En otros países donde la seguridad social no es tomada como "populísmo" o como desperdício de dinero, sino como parte de la maquinária económica, donde la gente que se queda sin empleo puede seguir consumiendo, gracias a seguros de desempleo, se sigue generando industria. (fuente: Newsweek, mayo 2009)
Las politicas que aplican aquí no son las adecuadas.
Si bién en este momento podemos adquirír estos artículos de lujo, en unos años las deudas de las tarjetas de crédito serán de nuevo inpagables, ocurrirá otro fobaproa.
Es este el momento de voltear a ver los nichos de mercado rentables, de generar industria, seguridad social y cultural, tomar en cuenta las ideas de los egresados de las universidades, crear la cultura del nacionalísmo, sin dejar de ser globales.
La solución a los problemas del país esta en las manos de los jóvenes que debémos buscar la innovación que no existe, tomar en serio nuestro papel en la sociedad y el compromiso que tenémos con nuestro país. Si los jóvenes se dan cuenta de los problemas de inversión de falta de atención en los nichos de mercado clave, de la falta de innovación, en lugar de ser egoistas y buscar el camino fácil, este país podría salir del agujero donde está metido.
Es momento de la cultura del mexicanísmo, dejar atrás el malinchismo, cada quién somos responsables de nosotros mísmos y del futuro de nuestra nación.
Omar Hernandez Trejo.

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