domingo, 7 de septiembre de 2008

VIDA En T.V.


En las carreteras de este hermoso país, recuerdo ver el paisaje verde del campo, caballos, algunas huértas, un cielo hermosamente azul, en fín cosas en verdad increíbles.
Recuerdo que en alguno de esos paseos ví algo que llamó mi atención, más que el paisaje bellamente ilustrado unas lineas arriba. Lo que llamó mi atención fué observar que en medio de toda esa belleza había casitas con techos de lámina y paredes de adobe. En esas casitas, seguramente de campesinos, había instaladas antenas de telvisión, antenas de todos los tamaños y formas, haciendo un contraste citadino en medio del campo.
La pelicula iraní, "Las tortugas pueden volar", empieza con un niño de no mas de trece años, El Señor Satélite, líder, de los demás niños del pueblecito perdido del mapa occidental, instalando una enorme antena de televisión, que serviría para que los dirigentes de ese pueblo pudiéran ver la televisión y enterarse del curso de las noticias acerca de la guerra.
Esto me lleva a una reflexión, que indudablemente ya has hecho tu, mi apreciable lector, estoy hablando del poder de la televisión. Del acance que tiene esa industria, ese negocio millonario y ya harto corrompido.
La televisión es, más que un medio de información y entretenimiento, un arma. Todo comenzó en los cincuenta, cuando México vivía un momento de tranquilidad económica, un momento de expansión cultural, con la aperrtura de universidades privadas, la expanción de la Universidad Nacional Auntonoma de México, la explosión demográfica y la gestación de movimientos sociales. Como todos sabemos este instrumento llegó para quedarse, y no solo eso, para revolucionar el comportamiento de la gente, nació el Hommo Videns, como lo llamó Giovanni Startore, el siguiente paso en la evolución del ser humano.
Después de la segunda guerra mundial, las telecomunicaciones se expandiéron de manera impresionante, parecía, en ese entonces que la información llegaría mas clara, no solo era posible enterarse, era posible ver las noticias.
A finales de los ochenta, recuerdo haber visto en el noticiero eco, un acontecimiento que no entendí, era yo un niño que apenas empezaba a comprender lo que era el mundo. Ví el momento en que El Muro de Berlín cayó, ahora se que fuí testigo de un hecho que le cambió la cara al mundo. Mi abuela hacia la comida en la cocina, mientras veía el noticiero de medio día, recuerdo estar ahí, cuando oí por primera vez los terminos "Pereztroika" y "golpe de estado", obviamente no sabía de que demonios hablaban, pero ahora se que se trataba de la caída del régimen socialista en Rusia. El mapa cambió, la politica cambió, y la Pereztroika se convirtio en una marca de zapatos.
En esos años, la banda favorita de mi papá, mi hermano, y por consecuencia la mía, U2, hacía una gira mundial llamada Zoo TV. El concepto de esa gira era el mísmo de esta reflexión, la rapidéz en la información y la extraña combinación de temas que hay en este medio. Bono dijo, al cuestionarsele sobre el uso de un satélite, para que, a medio show, mostraran imágenes en vivo de la guerra en Sarajevo, e inmediatamente, continuar con el espectáculo de rock, el dijo algo así como: " ¿Que no es lo mismo que ocurre en sus casas con la televisión?, el noticiero, la guerra e inmediatamente Los Simpson". Es cierto, la guerra del Golfo Pérsico fué la primer guerra transmitida en vivo, el primer reality show, dónde el perdedor no era el expulsado del juego, no, era el que quedaba sepultado por los escombros en un bombardeo, recuerdo haber visto los tanques gringos avanzar, los soldados "aliados" disparar misiles y esos aviones negros espia del ejército de Estados Unidos, armas mostradas como juguetitos mortales, mostrados friamente para demostrar el poder y la superioridad de occidente.
Aquí, algo terrible también, fué transmitido, no en vivo, pero sí es algo igual de cruel, la matanza de indígenas chiapanecos mientras asistían a una misa, la matanza de Acteal, un deplorable hecho que sigue impúne. La televisión no sirvío para denunciar o para hacer consiencia en la gente, o presionar a las autoridades para castigar a los culpables, que eran soldados. En lugar de eso, la TV sirvió para armar una serie de enredos y mentiras con los que los culpables se salvarón de la cárcel. La televisión mexicana es un instrumento más eficaz que los Halcones o los grupos paramilitares infiltrados en la protestas del 68 o el 70, es tan eficaz que mantiene al pobre, contento con la premisa que escupen las telenovelas, y programas de entretenimiénto estúpidos: ¿para que quieres ser rico, o culto?, ¿no ves como sufren ellos?,¿no ves la hipocresía que hay entre ellos? así estas bien, ¿para que quieres escuela o dinero? Sin tanta televiosión por todos lados, los jóvenes de preparatoria o licenciatura, los médicos del IMSS, los ferrocarrileros, hiciéron un movimiento que cambio a México, lo convulcionó; el movimiento del 68 y la secuela en el 70. Ahora los niños de estas edades, los que crecímos viendo televisión, somos apáticos a la política, a la cultura, a la investigación, estamos sumergidos en nuestra extendida adolesencia. El concepto de adolesencia en esos años terminaba a los dieciocho, ahora acaba a los veinticinco.
Fué a finales de los noventa cuando aquí comenzo a tener auge el internet, recuerdo sentirme emocionado con el concepto de "información instantánea", "la vuelta al mundo en un click", etc, etc. El internet nos dío la misma esperanza que nos dío la televisión en su momento, causó el mismo interés y las mismas espectativas que la televisión. Después de cincuenta años de que apareció la TV ( y lo mismo ocurre ahora con el internet), no somos lo suficientemente maduros, como sociedad, de filtrar las cosas que sírven o no, no somos capaces de exigír contenidos de calidad en la tele, nos conformamos con realitys mal hechos y con fútbol, con telenovelas y noticieros tendenciosos que no hablan de los temas importantes para el país. Prueba de esto es el bajísimo rating de las televisoras públicas, que paradójicamente, son las únicas que se atreven a cuestionar el uso del poder en la política, son los únicos que tienen contenido de calidad. No es necesario tener cable o tv de paga para ver cosas de contenido (al menos en la ciudad, porque desgraciadamente estos canales no llegan a todos los estados y algunos como TV UNAM son por cable), pues al canal 11 o 22, pronto llegarán los documentales de la BBC de Londres, o programas con verdadero contenido de calidad. Las televisoras poderosas, que arrazan con el público, sirven de cómplices al gobierno corrupto. No se si esto ocurra en todos lados. No entiendo como la BBC hace programas culturales que son vendidos en todo el mundo, y al parecer es un gran negocio para ellos.
Estoy convencido que en este país hay gente capáz de lograr cosas grandes, la prueba de esto es que tenémos dos premios Nobel,(Bueno, bueno, Mario Molina lo ganó para E.U. pero nació y estudió en México, ¿no?) tenémos deportistas que estan en los primeros lugares a nivel mundial, a pesar de la falta de apoyo, tenémos riqueza cultural y ecológica. Es triste que al menos en cuanto a medios se refiere, México solo exporte telenovelas mal hechas y no explote su cultura como lo hacen otros países, que sean los extranjeros quienes se encarguen de mostrarle al mundo nuestros vestigios históricos, nuestra cultura y nuestra fauna y flora.
Creo que la televisión y el internet naciéron fuertes y sanos, naciéron con grandes espectativas, pero como ocurre con las personas que nacímos en los setenta, ochenta y noventa, nos viciámos, nos desviámos del camino que debíamos seguir, nos corrompímos. Pero nunca es tarde de hacer algo. Por eso nació este blog, hecho para caminar.
OHT.

1 comentario:

ARIANNA dijo...

hola , pues tienes mucha razón en lo que dices ojalá todos pensaramos igual,pero no es asi y por eso existen blogs como este.